Nuestro socio Santiago Milans del Bosch, codirector del despacho, ha publicado en la plataforma jurídica LAWANDTRENDS un artículo a favor de la independencia judicial que se está viendo atacada ahora más que nunca. Lo escribe con relación a la no emisión de ningún comunicado ante eL acoso y hostigamiento recibido por la magistrada Biedma en el ejercicio de su función cuando la persona investigada y luego condenada resultó ser el hermano del presidente del gobierno.
Se adjunta link de la publicación:

https://www.lawandtrends.com/noticias/justicia/cuando-se-amenaza-a-una-jueza-se-amenaza-la-independencia-judicial-1.html
Se adjunta el link de la publicación en la plataforma jurídica, LAWANDTREDS que ha tenido a bien publicar un artículo escrito con alma de Jurista por parte de nuestro codirector Santiago Milans del Bosch.


https://www.lawandtrends.com/noticias/constitucional/el-tribunal-constitucional-y-los-limites-de-su-jurisdiccion-constitucional-una-controversia-que-trasciende-la-amnistia-1.html

Eso de señalar a los ideológicamente contrarios en listas preparadas y editadas por el ministerio del interior, no es muy democrático. Es más, es ilegal, aparte de moralmente reprobable.

En este artículo publicado en la plataforma jurídica LAWANDTRENDS expongo mi punto de vista al respecto. Adjunto el link

https://www.lawandtrends.com/noticias/constitucional/listas-negras-ideologicas-y-datos-sensibles-una-practica-incompatible-con-el-estado-de-derecho-1.html

Ya en la segunda quincena de agosto, me caen lecturas que enriquecen como la referida a “La función de los juristas en el Estado”, de Federico de Castro y Bravo, publicada en la Revista de Estudios Políticos, números 7-8, correspondientes a julio-diciembre de 1942, páginas 193-242. Estas son algunas de las ideas que más me han llamado la atención dedicadas a la abogacía.

Para Federico de Castro, las leyes no se realizan por sí solas. Necesitan juristas capaces de convertirlas en una realidad jurídica eficaz. De ahí que conciba al jurista como custodio del Derecho y, sobre todo, de la Justicia.

Dentro de esa misión general, el abogado ocupa una posición singular. Su función no se limita a defender en juicio, por escrito o de palabra, los intereses que le han sido confiados. También debe orientar, aconsejar y proporcionar a los particulares una colaboración cercana, flexible y humana.

El buen abogado no es quien promueve el litigio, sino quien procura evitar contiendas innecesarias y, cuando el proceso resulta inevitable, sabe encauzarlas correctamente ante los tribunales.

Frente al jurisconsulto, que contempla el ordenamiento en su conjunto y formula soluciones generales, el abogado vive en contacto inmediato con la realidad: conoce los conflictos, comparte las dificultades del interesado y busca una solución para un caso concreto, del que puede depender el bienestar de una persona o de toda una familia. Por eso, junto con la aplicación de la ley, debe prestar una especial atención a la equidad.

De Castro recuerda también que el abogado puede ser consejero de las familias, mediador o árbitro de derechos controvertidos e investigador de las disciplinas históricas, jurídicas o filosóficas necesarias para fundamentar adecuadamente una defensa.

Pero lo más relevante es la exigencia ética que acompaña a esta función. El abogado se encuentra entre su deber de servir al Derecho y su obligación de defender lealmente las pretensiones de su cliente. Esa defensa no puede ser ciega ni convertirlo en un mero instrumento de cualquier interés.

La lealtad al cliente debe convivir con la independencia profesional, la verdad, la buena fe y el respeto a la Justicia. Como señala el autor, pocas profesiones requieren en tan alto grado «rectitud de intención, verdad, fidelidad, consumada prudencia y pureza de costumbres».

Han transcurrido más de ochenta años desde la publicación de este trabajo. Más allá de su contexto histórico, su reflexión conserva una indudable actualidad: la técnica jurídica es imprescindible, pero no suficiente. La verdadera abogacía exige conocimiento, humanidad, independencia y un profundo sentido de la responsabilidad.

Porque el abogado no está llamado únicamente a servirse del Derecho para ganar asuntos, sino a servir al Derecho defendiendo justamente a quienes depositan en él su confianza.

Abogacía #Derecho #Justicia #ÉticaProfesional

Artículo de Santiago, Milans del Bosch, codirector del Despacho, publicado LAWANDTRENDS.
*AGOSTO |* El descanso del mes de agosto: Entre la toga y el veraneo
https://www.lawandtrends.com/noticias/abogacia/el-descanso-del-mes-de-agosto-entre-la-toga-y-el-veraneo-1.html

TOP

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies